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La Asociación de Comerciantes e Industriales de Santiago (ACIS) de República Dominicana, invitó al ex Presidente Argentino Dr. Fernando de la Rúa a visitar República Dominicana y disertar en su foro. Con ese motivo el ex presidente viajó hoy miércoles 24 de Noviembre de 2004  a ese país  donde  además de esa conferencia expondrá en la Fundación Global en Santo Domingo, visitará la Universidad de Santiago y se reunirá con las autoridades dominicanas.

 

La ACIS surgió como resistencia al régimen de Trujillo después del incendio de una librería en 1961 y es la principal organización empresaria democrática. El Dr.De la Rúa hablará sobre “Globalización y desarrollo, los desafíos de América Latina”.

 

 

GLOBALIZACION Y DESARROLLO.

EL DESAFIO LATINOAMERICANO.

SEGURIDAD, DEMOCRACIA Y JUSTICIA SOCIAL.

 

Por Fernando de la Rúa

 

La globalización.

 

                La globalización es una realidad de nuestro tiempo. A partir de los 90, ahí está. No es una ideología sino una certeza. Es inútil rastrear su origen. Surgió al impulso de la dinámica de las finanzas y el comercio y el desarrollo de las comunicaciones. Hay una economía global. Pero en lo concreto están las economías regionales y nacionales con sus protagonistas  de carne y hueso, o sea quienes sienten sus efectos. En los hechos se da una interrelación económica de evidente repercusión social. Lo que sucede en algún lugar influye en otro y a veces los esfuerzos locales se frustran.

 

                Como dato de esa realidad es importante ver si el fenómeno ha elevado o no la condición humana. Esto supone analizar si ha mejorado el crecimiento global o el particular de cada nación, y si se ha reducido o no la pobreza y la desigualdad, y los desafíos que plantea.

 

                Un cuadro mundial o regional negativo influye en la economía de cada país o cada región. Así como los problemas del 2000 en la mayoría de los paises latinoamericanos se explican por el contexto desfavorable, caracterizado por altas tasas de interés, apreciación del dólar, rigor de aranceles y subsidios, bajos precios para exportaciones agropecuarias, la dolorosa incertidumbre que trajo el terrorismo, la recuperación actual corresponde también a un marco favorable. Los analistas más serios señalan que “el avance de la región se explica más por el favorable escenario internacional que por las políticas aplicadas”. En efecto, el interés es más bajo, los productos primarios valen más, EEUU se recupera, el mundo crece y toda la región mejora.

 

                Las cifras son elocuentes. Venezuela, pese a la crisis política, creció un 12% de la mano del increíble aumento del petróleo. Uruguay creció un 9.5% ayudado por la contención del déficit, aunque el presidente Battle perdió las elecciones, efecto de las restricciones que causa el saneamiento. Perú creció un 4.2% pese a la minima aceptación que registra el presidente Toledo. Chile, economía previsible si la hay, creció un 4.8%. Brasil, después de la ortodoxia de Lula, creció un 3.7%. Y la República Argentina, gracias a las exportaciones agropecuarias y el valor del petróleo así como un aumento de la actividad, creció un 7.1%.

 

                No es casual. El Informe al 26 de octubre de 2004 de JPMorgan muestra el crecimiento económico en 2003, 2004 y proyectado 2005 en los paises del G-7, así como en China, India y Corea del Sur, con una proyección opotimista para Sudamérica de un crecimiento del 3.5 al 4.7.

 

                En ese contexto favorable el crecimiento se contagia, la política mejora, la confianza aumenta, se mueve el mercado de capitales, crece el turismo, y se da un tiempo de crecimiento que exige una política  que aproveche el ciclo favorable y se prepare para el anticiclo con previsiones adecuadas que hagan menos vulnerable la economía.

 

                Me tocó gobernar mi país en el ápice del ciclo descendente, con alto endeudamiento y deficit fiscal, con una situación adversa, ante lo cual era muy dificil frenar la pendiente, máxime sin mayoría parlamentaria propia.  Faltó en el momento oportuno, durante el gobierno que me precedió,  salir de la convertibilidad y reducir el déficit, así como canjear la deuda a condiciones más favorables de interés.

 

 

Perspectivas para América Latina.

 

                Veamos las perspectivas económicas. El Informe del Banco Mundial último eleva las proyecciones para ALatina y el Caribe. Del 3.8 pronosticado a comienzos de 2004 considera que la region crecerá 4.7.

 

                Guillermo Perry economista Jefe  del BM para ALatina dijo: “este año esperamos un aumento de por lo menos 4.7 PBI uno de los mayores desde 1997. Los buenos tiempos han vuelto a la región”.

 

                En Argentina algunos dicen que el éxito se debe a la devaluación, que fué algo horrible por su forma y efectos. En realidad, proviene del contexto favorable con el aumento del precio de las materias primas, el crecimiento de las exportaciones, el desarrollo de las economias de EEUU China y Europa, el incremento de los flujos de capital y el repunte del turismo.  

 

                Otros suman un dato adicional, la magnitud de las crisis sufridas, como en Argentina, Venezuela, Uruguay y Perú, que produce, al decir de Dante Sica  economista argentino, el efecto del “rebote esperado”, es decir,  se emerge de la profundidad de la caída a niveles de recuperación alcanzando al menos el preexistente, lo que da altos porcentuales de mejora. 

 

                Henry Willebald, economista uruguayo, señala que ALatina se favorece por la expansión de la economía mundial. Dijo que “hay dos efectos muy importantes que impactaron favorablemente en las exportaciones de la región, por un lado, la suba de los precios, y por el otro, un mayor volumen de demanda”.

 

                Advierte algo fundamental, que “la verdad se sabrá cuando las condiciones del mercado internacional dejen de ser tan favorables como hoy” y que “en ese momento los paises desnudarán la capacidad de sus instituciones para poder mantener el crecimiento de estos años”.

 

                “Cuando la coyuntura externa favorable decaiga, va a quedar claro quién pudo construir reglas de juego que permitan sostener un crecimiento sustentable y quiénes sólo aprovecharon el precio de sus bienes exportables”, agregó.

 

                Poner bases sólidas de un desarrollo perdurable, ése es el desafío.

 

               

Problemas comunes.

 

      En América Latina hay fenómenos recurrentes que nos afectan en común. Señalo la debilidad institucional, que afecta la competitividad;  la economía informal o “en negro” incluyendo el empleo no registrado; la imprevisibilidad, incertidumbre o pérdida de confianza; el agobiante peso de la deuda externa; la insuficiente integración regional;  la falta de desarrollo tecnológico; la excesiva dependencia; los subsidios y aranceles de los paises desarrollados a los productos agropecuarios. Y además, alto déficit.

 

Instituciones.

 

      La democracia se ha fortalecido. Por suerte quedó atrás el tiempo de las dictaduras y gobiernos de facto y recobraron vigencia los derechos humanos.

 

      Empero, se producen crisis recurrentes y a los problemas de la inseguridad por el delito se agrega la violencia política. Ésta consiste en impulsar a grupos partidarios o sindicales a la acción directa generando caos, represión y desorden.

 

     Cuando la violencia reemplaza el debate de ideas se pone en peligro la democracia.

 

     Es sabido lo que ocurrió en Argentina. Se alentó el asalto a centros de abastecimiento en diversas provincias y la presencia de activistas en el centro de Buenos Aires generando penosos episodios. Perú, Ecuador, Venezuela y Guatemala tuvieron violentas manifestaciones, y lo mismo ocurrió en Dominicana. En Bolivia por eso renunció Sánchez de Losada. Colombia registra la persistente acción de la guerrilla.

 

     A esto se suman protestas sindicales, a veces legítimas, otras dirigidas a debilitar o desplazar gobiernos.

 

     La vigencia de la no violencia para el disenso se relaciona con la calidad institucional, la estabilidad y la confianza. Por eso es necesario defender la paz.

 

     La moderna democracia precisa plantearse también el rol de la prensa. Es un debate debido y necesario. Esta tiene una participación directa en la política, ejerciendo indudable influencia. La libertad de prensa es garantía de la libertad. Y los mismos medios deben plantearse una cultura de la responsabilidad democrática. Si alientan la violencia o el deterioro de la autoridad, o deprimen la confianza económica,   dañan las mismas instituciones que los resguardan. La edición periodística es un derecho y es también una actividad empresaria. En una sociedad madura debe prevalecer la misión sobre el negocio. Sobre todo cuando la televisión y la radio representan hoy las dos terceras partes de nuestra cultura.

 

Economía informal.

 

     La economía informal se aproxima por regla al cincuenta por ciento en nuestros países. Ello significa menor recaudación fiscal y más evasión con el consiguiente deterioro de las finanzas públicas. Al mismo tiempo genera una competencia desleal para quien cumple la ley. Se crearon incluso canales de venta callejera o ambulante a través de la cual operan grandes distribuidores de mercadería falsificada o de contrabando. Esto perjudica también a las fuentes de trabajo de los nacionales.

 

      La economía negra daña también al empleo porque está asociada al trabajo informal. La falta de registro del trabajador significa desprotección porque queda fuera de servicios sociales de salud y de la protección legal a la estabilidad laboral. Sufren esto los más débiles y los jóvenes que buscan el primer empleo. La salud de la economía requiere la regularización laboral.

 

      Por eso se plantean proyectos de reforma laboral para promover y facilitar la incorporación de trabajadores, otorgando períodos de prueba o subsidiando al empleador. Esto hace a reformas estructurales que son sencillas pero generan fuerte resistencia sindical. Llega a tal punto que en Argentina se urdió una fábula sobre maniobras en el Senado para aprobar una ley que promovía el empleo y descentralizaba los sindicatos, siempre celosos de sus ingresos.

 

Estabilidad.

 

      Tenemos el desafío de ser sólidos en nuestro desarrollo económico. Esto significa ser previsibles, competitivos, innovadores. Hace falta tener un rumbo y asumirlo en lo esencial como causa común. Se puede discrepar en muchas cosas, pero no en reducir el déficit y contar con una sana administración de los recursos. Es deber de todos defender la competencia que permite crecer contra la ilegalidad y el contrabando. Debe ser común el fin de expandir la economía a nuevos mercados.

 

      Se necesita claridad para el mediano plazo a fin de contar con la confianza que genera la estabilidad, y un gran esfuerzo nacional para la educación que es la capacitación de los recursos humanos, que son nuestra gente, nuestros ciudadanos, y de la salud que es un derecho del trabajador y la familia.

 

      Por eso una economía de rostro humano, con sentido social, que permita crecer a todos, combatir la pobreza y defender la dignidad de las personas, es un objetivo compartido.

 

     Claro está que se discrepará en los medios de lograrlo, pero esa discrepancia debe ser racional y constructiva. La hostilidad política en vez del debate perjudica el desenvolvimiento de la economía.

 

     Esa solidez es necesaria para enfrentar los hechos inesperados y dramáticos que comprometen la solidaridad de todos, como los huracanes o la tragedia de Jamaití; para atender las mayores urgencias sociales; para enfrentar efectos inesperados de la globalización cuando ocurra, como suele repetir Felipe González, que una decisión tomada lejos tenga un efecto desastroso internamente.

 

 

La deuda externa.

 

      Entre los factores que nos afectan está el endeudamiento externo. El prestigio de una economía está asociado al cumplimiento de las obligaciones. Eso sí, debe examinarse si no se está sometido a un descontrol de la tasa de interés que la haga impagable. Esto forma parte de las previsiones a mediano plazo. La comunidad financiera internacional está mejor dispuesta a soluciones racionales en este difícil campo.

 

      En mi Gobierno iniciamos un promisorio canje de deuda para una rebaja sustancial de los intereses. Venía siendo acogido con éxito hasta que los intereses de la oposición comprometieron la estabilidad institucional, trajeron la violencia, se hicieron con el Gobierno e impusieron una devaluación azarosa reclamada por los grandes grupos. Además, anunciaron el default de lo que hoy se trata de salir lo que espero se logre porque el transcurso del tiempo en esta situación afecta la recuperación económica, al empleo y sobre todo a los más pobres que aumentaron por esas tremendas decisiones.

 

      El canje de la deuda argentina asiste a un entorpecimiento, por la renuncia a su gestión de un banco americano y el rechazo de grupos externos. La demora puede diferirlo para el año próximo con los costos consiguientes. 

 

      Deseo que se supere y se tenga éxito. La situación exige actuación responsable del Gobierno y la mayor solidaridad nacional. 

 

      El G-20 en su última reunión en Berlín a la que asistieron representantes de países emergentes entre ellos Brasil y México pero no Argentina, invitó a sus tres miembros latinoamericanos a completar  reformas estructurales y mantener la prudencia fiscal. En cuanto a Argentina le reprochó “aislamiento” y que debe seguir “reforzando el sector bancario y revisar su sistema fiscal”. 

 

      Durante el encuentro se adoptó también  un “código de conducta” que si bien no es vinculante constituye un parámetro significativo para las finanzas internacionales. Incluye varios principios, entre ellos transparencia, diálogo con acreedores anterior al default (complicado porque sería apresurarlo por confesión), y si hay reestructuración de deuda asegurar a todos un trato equivalente.

 

      La deuda argentina está en el orden de los 180 MM USD de los cuales 100 MM  corresponden a organismos financieros internacionales y en mucha menor medida a algunos países, lo que no entra en canje aunque sí en reestructuración de plazos. Los otros 80 MM corresponden a tenedores de bonos de los cuales alrededor del 75% son de residentes en el país, y buena parte de las AFJP (administradoras de fondos de pensión) que tendrán trato diferente. Los acreedores externos –que son el centro de la negociación, la quita y el canje- representan alrededor de 20 MM USD.

 

                El pais fortalece su confianza por el cumplimiento de sus obligaciones. Esto cuenta para la deuda externa. Mi Gobierno luchó para evitar el default y llegar a acuerdos de canje de deuda que redujeran su gravitación. Si así hubiera sido, seríamos un centro de atracción de capitales, como  Brasil que lo evitó e impuso una disciplina fiscal sin precedentes. Con todo, la negociación posterior al default muestra posibilidades de éxito, el que deseo vivamente.

 

Integración de mercados.

 

             La globalización fortaleció la tendencia a la integración de mercados. Ahí están el crecimiento de la Comunidad Europea sucesivamente ampliada, Nafta, Mercosur con sus visibles falencias y el CAFTA que vincula a los Estados Unidos con los países centroamericanos, además de los propios de otras regiones del planeta.

 

             Un proyecto  a largo plazo en el mundo moderno supone una visión de integración de mercados para ampliar las bases del propio desarrollo. Es que además de la reducción del déficit se precisa ampliar la frontera económica. Esto significa integración de economías y complementación de mercados. Para ampliar el propio mercado es un objetivo principal.

 

              A la vez, debe cuidarse el mercado nacional como un patrimonio valioso, no para cerrar la economía con lo cual no habría intercambio, sino para prevenirse de maniobras que lo desnaturalicen. Para ser más claro, esto se relaciona con las importaciones subsidiadas, o que traen competencia ruinosa por mano de obra con salarios de miseria, o la entrega al extranjero de sectores claves de la actividad sin reglas claras que protejan o suplan a la competencia de mercado.

 

                Toda integración de mercados trae aparejado un proceso de adaptación que es costoso porque transfiere recursos de un sector a otro. Así lo vivieron los miembros de la Comunidad Europea pero hoy son parte con ventaja de uno de los mayores mercados del mundo. Recuerdo el caso de la industria naviera  en Galicia que dejó de ser competitiva generando gran resistencia al cambio, para asistir después al formidable desarrollo español. México avanzó con decisión y gran capacidad  negociadora en NAFTA y hoy tiene una de las economías más fuertes de América Latina. Chile hizo también su acuerdo y  aumenta sus exportaciones.

 

            Dominicana cuenta ya con el Sistema Generalizado de Preferencias y la Iniciativa para la Cuenca del Caribe que permite el ingreso a EEUU del 90% de sus exportaciones. Brasil, Argentina y Chile han proclamado alianzas estratégicas con China reconociéndola como economía de mercado, título excelso para un país comunista.

 

                Mercosur tiene la debilidad de su poca calidad institucional y de la reiteración de conflictos por el histórico problema de equilibrio de balanza comercial Argentina Brasil, hoy agravado por la disputa por atraer inversiones. Brasil hizo sentir que no es lo mismo invertir en él que en otro país, y como es el mayor mercado creó una corriente desigual de orientación de las grandes inversiones de capital. Otro grave problema es la falta de una moneda común o al menos de reglas para evitar sorpresas o ventajas mediante devaluaciones, como hizo Brasil en 1998. Confío que la fuerza histórica del Mercosur, el entendimiento entre sus miembros, su eventual ampliación, y una mejor organización institucional sobre todo para la resolución de conflictos, permitirá consolidar un gran mercado común que sea una verdadera potencia.

 

                La comunidad de las cinco naciones del Caribe es un ejemplo de integración. Ésta les dió capacidad negociadora y debe mostrarse ahora para culminar los acuerdos de CAFTA en condiciones ventajosas y equitativas. Habrá que pensar, para los tiempos, si esa integración de las cinco naciones puede ampliarse en el futuro.

 

                Esto plantea a los países en desarrollo el desafío de mejorar su competitividad para afrontar con éxito los problemas de la integración y la globalización. La competitividad, entendida como aptitud para crear las mejores condiciones para la inversión y la producción, requiere una buena organización institucional, capacitación de los recursos humanos, incorporación de tecnología y reducción de costos de producción.

 

                Los compromisos de reducción de aranceles y subsidios agrícolas ya comprometidos en la Ronda Uruguay y largamente postergados, parecen acercarse más a partir del acuerdo de Doha, Qatar. Si se cumple, permitirá reducir para el 2015 en un 8% la cantidad pobres. Se ve cuán lejos estamos.

          La apertura de las economías favorece el comercio y éste el crecimiento y por ende la reducción de la pobreza. Alienta un mejor uso de los recursos, la incorporación de bienes de capital, más eficiencia cuanto menos protección. Pero a la vez el mercado debe resguardar de la agresión del dumping, la degradación ambiental, la explotación humana y otros factores injustos de desigualdad.

 

                Estos dias se plantea en mi país una alianza estratégica con China. El primer paso fué  reconocerla como “economía de mercado”. No todo es coincidencia en abrir mercados. A la vez, hay resistencia al ALCA y muchos ven mal la integración de un mercado común con EEUU. Durante mi Gobierno promoví fuertes avances para esta negociación, igual que para los acuerdos con la Unión Europea. Uno y otro pasan por la previa liberación del comercio agropecuario eliminando subsidios y restricciones. También definí como estratégica la relación con China. Ahora se prosigue. Es un inmenso mercado. Sólo que debe haber reglas claras que eviten la competencia desleal habida cuenta del bajo salario que registra.

 

                La apertura de la economía supone incrementar las exportaciones promoviendo la ocupación en los sectores más competitivos. El aumento de la exportación es necesario para financiar importaciones de base como bienes de capital y tecnología.

 

 

El déficit público.

 

                Un dato a destacar es que ha mejorado la performance fiscal en la región, y hay una idea más ortodoxa de reducir el deficit o asegurar incluso superávit. Es que las variables fiscales son fundamentales y base de confianza y  credibilidad.

 

                Así como Argentina debe hacer reformas estructurales para evitar efectos de un ciclo negativo futuro, también este querido país debe tenerlo en la mira apenas se afiance el proceso de  recuperación.

 

                La salud de una economía tiene una consigna clave: reducir el déficit. Todos los paises de Europa que superaron pasadas crisis e iniciaron un crecimiento sostenido, lo redujeron drásticamente, con esfuerzo, a veces con dolor, también con derrotas políticas. Hablé con todos los jefes de gobierno y ese objetivo era una constante. Asi, cualquiera fuese la ideología o el partido,  adoptaron y aplicaron las reglas de Maastrich, y bajaron el déficit. En mi tiempo, lamentablemente, eso no fue comprendido en Argentina,  mientras el FMI adoptaba una política de asfixia. Eramos un experimento de demostración de su rigor, aplicable una vez comprobado que no habría contagio a Brasil.

 

                Comprendieron después la magnitud del daño. Ahora intentan repararlo con más comprensión, ayudan al canje de deuda y soportan las severas críticas que recibe,  iniciadas por Stiglitz, aunque sin  aceptar sus errores  que, según su práctica,   descargan  sobre la conducción de cada país. Como lo ha demostrado el premio Nobel y ex economista jefe del BMundial, las políticas del FMI y sus imposiciones o restricciones, tuvieron efecto perjudicial para los paises menos desarrollados y afectaron sobre todo a los más pobres.

 

                Se debe analizar la composición del gasto para comprobar cuántos recursos se  asignan a erogaciones corrientes o para políticas sociales en especial salud y educación,  promover sectores de actividad, inversión en mejoras de infraestructura y otras aplicaciones productivas. El déficit es nefasto si consiste en un aumento de la burocracia.

 

 

La experiencia dominicana.

 

            República Dominicana vivió una grave crisis en 2003 por un notorio problema financiero. Un problema bancario sacudió la economía.  El problema se dió pese al éxito del Presidente Mejía en la organización de los Juegos Panamericanos  (exhibió ante el mundo su capacidad de cumplimiento de los compromisos asumidos) y al avance de los acuerdos del CAFTA con Estados Unidos.

 

            El crecimiento  que se venía registrando se resintió, la inflación y la volatilidad del tipo de cambio produjeron un freno. El PBI cayó en 2003 0.4%, la inflación pasó del 10 al 42  y, aunque el nivel de empleo se sostuvo, la incertidumbre trajo temor y retracción, incluso violencia.  La deuda externa creció del 21% PBI al 34% (4459MM a 6532 MM).

 

                El tema está en verificar si las bases de la economía son sanas y firmes y mejorarlas mientras se sale de la crisis, que por naturaleza es transitoria. Las condiciones son positivas y se avanzará al éxito a menos que no se tomen, con sentido de unidad nacional, las medidas indispensables, principalmente la reducción del deficit fiscal que en los últimos años viene registrando un fuerte aumento.

 

           Insisto que es preciso reducirlo. El dato  no  actualizado  muestra que entre 1996 y 2001 creció 131 %, de RD26b. A RD 61billones. Esto lleva a aumentar la presión tributaria. Una reforma fiscal es importante en cualquier país como parte de sus cambios estructurales.

 

                La economía dominicana es una de las  más sólidas. Tuvo en la última década elevadas tasas de crecimiento del orden del 8%, alto empleo, baja inflación y una deuda manejable, hoy acrecentada. Está resurgiendo  de una crisis financiera que redujo sus indices positivos. Pero sus soportes básicos en turismo, zonas francas industriales y remesas del exterior, más la gran movilidad que exhiben la construcción, telecomunicaciones y transporte, así como la favorable circunstancia internacional, seguramente permitirán retomar el ritmo de crecimiento. La reducción operada en la tasa de cambio parece un buen signo, pero cuidado con el salario y las exportaciones!   

 

            La consolidación de la democracia le da fortaleza institucional que es fundamental para la confianza y factor decisivo de la competitividad. La vigencia de las instituciones debe complementarse con  actitudes politicas que muestren la mayor unidad para los grandes desafíos. El Congreso Nacional tiene un esto un rol preponderante porque de él dependen las principales leyes que ayuden al rumbo.

 

                Si esto se logra es de esperar que se recupere la alta tasa de inversión directa que se habia desacelerado. La inversión en sectores de exportación, y  en turismo que es una forma de exportación, es especialmente  deseable.

 

                Los problemas vinieron de una crisis financiera, más precisamente bancaria. El contexto internacional tendía por sí a condicionar el crecimiento. El impacto de la contracción norteamericana y su lenta recuperación, y la contracción del comercio global, se hicieron sentir. El cambio operado ofrece nuevas perspectivas para aprovechar el potencial productivo del país y  el excelente nivel de sus recursos humanos por la capacidad de su gente.

 

                Siempre son consignas válidas diversificar la actividad, elevar la competitividad y mejorar la infraestructura para potenciar actividades productivas. Eso es  inversión y no  gasto.

 

 

Energía y otros temas

 

                Es sabido el problema en el sector eléctrico. Lo conocí al visitarlos en 2002-2003. Al asumir como Presidente de ACIS el señor Rubén Reynoso el 4 diciembre 2002 se refirió al tema como uno de los más graves, que lleva a disminuir y en ocasiones a  cerrar  operaciones empresariales, por los apagones y  los altos costos que hacen menos competitiva a la industria nacional, frente a lo cual proponía acuerdos de los sectores involucrados, la exoneración de los artículos de bajo consumo y la promoción de energía alternativa para reducir el consumo general y mejorar la competitivdad.

 

           En Argentina, y en todo el Mercosur, la cuestión energética es vital. Proyectos comunes con Brasil, Uruguay y Paraguay, tuvieron en vista las crecientes necesidades de la región. En Argentina la energía es de origen hídrico y térmico con uso de fueloil, gas, carbón, además de la energía nuclear y sin excluir la solar y eólica. De modo que se tiene experiencia en todas sus manifestaciones. De allí que formas de cooperación en información y tecnología entre nuestros países es posible en este campo. Debe agregarse la experiencia en los procesos de privatización y su desenvolvimiento. Un problema principal fue erradicar la cultura del no pago o uso ilegal de la energia. Asimismo, el control de la tarifa y de la expansión y calidad de los servicios. Por eso, en la relación de afectuosa amistad que nos vincula, esto puede servir para la cooperación constructiva.

 

                En el sector turístico, de gran proyección en los últimos años, el desarrollo de la infraestructura para mejorar el acceso a los extraordinarios lugares con que cuenta el país, debiera ser un objetivo nacional. Tratándose de un caso de inversión pública, es razonable requerir la cooperación del sector privado a partir del criterio del valor agregado o del mayor valor que naturalmente generan las obras.

 

                La producción agrícola, especialmente la caña de azúcar, el cacao y el tabaco, tiene niveles de excelencia.

 

                El acuerdo con el FMI de agosto 2003 es un punto de partida para la confianza y la estabilidad. Las condiciones son de dificil cumplimiento, como una reforma fiscal y la recuperación de la industria energética. Junto a la reducción del déficit y la consideración de los acuerdos del CAFTA, precisan de la responsabilidad política de todos los sectores para adoptar las soluciones necesarias, sobre todo cuando  en los ultimos años han crecido el gasto y el endeudamiento. La incertidumbre y desconfianza consiguientes influyen en el flujo de capitales, con pérdida en las reservas y temor en los mercados.

 

                Un objetivo central es la confianza en la economía. Eso depende de todos. De Gobierno y oposición, de la prensa, de los empresarios, de los trabajadores. Es una actitud del conjunto de la sociedad que no debe dejarse influir por los agoreros que nunca faltan sino que debe afirmar su orgullo dominicano y creer firmemente en la recuperación. Todos deben ayudar a que el descontento público sea reemplazado por la esperanza.

 

 

La justicia social.

 

            La economía mundial ha crecido pero en forma despareja. La globalización no implica uniformidad de crecimiento. Al contrario, prevalecen los que más pueden, y no hay control ni pauta para la volatilidad de los capitales. El crecimiento se acentuó en los países desarrollados, fué sólo mediano en los demás y hasta hubo recesión en otros.

 

                El crecimiento es fundamental para reducir las desigualdades y  la pobreza. Es el medio para mejorar la condición de vida. El otro planteo  se refiere a esto. ¿Contribuyó la globalización a reducir la pobreza y la desigualdad o las acentuó?

 

                El mayor problema actual es la injusticia social. La pobreza y la indigencia plantean desafíos urgentes para buscar la mayor igualdad posible dentro de las desigualdades humanas. La promoción del empleo, el acceso a la educación y la salud, la nutrición y la vivienda, son cuestiones básicas para el amparo de la familia.

 

                Si el crecimiento económico es condición para reducir la pobreza, la desigualdad en el crecimiento  se traduce en injusticias y postergaciones para los ciudadanos de los países menos desarrollados. Las cifras son preocupantes.

 

         Según  Informe del Banco Mundial, la comparación entre 1990 y 2000 muestra que la tasa de pobreza se redujo globalmente de 28.3 a 21.6. Pero mientras bajo notoriamente en Asia (Este de 29.4 a 14.5, sin China de 24.1 a 10.6, y Sur 4l.5 a 31.9) aumentó en Africa (Sur 47.4 a 49, Norte 2.1 a 2.8). Curiosamente, aunque con sólo 24 millones con menos de un dólar diario, el promedio Europa Asia Central es de 1.4 a 4.2.

 

                En América Latina la tasa se mantiene igual (de 11 a 10.8) pero con un aumento de 48 a 56 millones de personas que viven con menos de un dólar diario.

 

                Es fundamental ocuparse de la gente. La globalización muestra sus deficits, la economía nacional sus problemas, los ciudadanos su preocupación. Preocupación por el empleo, el salario, la familia. En tiempos de crisis quienes mas sufren son los que menos tienen. Vivimos en un mundo donde, como ha dicho el presidente del BMundial James Wolfensohn, mil millones controlan el PBI mundial y mil millones viven con menos de un dólar diario.

 

                El gran impacto de la devaluación en Argentina fue el aumento de la pobreza. Y esto no ha cambiado. Hay signos de recuperación de la economía pero no menor pobreza. Esa fue mi lucha, preservar el salario real. La devaluación fue un abaratamiento brutal de costos por baja de salarios y transferencia de ingresos a favor de los deudores más poderosos. Ignoro el efecto sobre indicadores de pobreza de la crisis dominicana, pero esto debe examinarse. Porque cualquier politica de recuperacion debe atender a las urgencias sociales.

 

            El economista brasileño Celso Furtado, una de las más brillantes figuras del continente, acaba de fallecer a los 84 años. Dejó grandes enseñanzas. Quiero evocarlo recordando su enfática afirmación: “El verdadero desarrollo…sólo puede existir cuando hay un proyecto social por detrás. Recién cuando prevalecen las fuerzas que luchan por la efectiva mejora de las condiciones de vida de la población, el crecimiento se transforma en desarrollo”.

 

                No hay crecimiento sin empleo, atención de la salud, acceso a la educación, protección de la familia, defensa de la paz, combate al terrorismo y al narcotráfico, afirmación de la democracia. Estos son  presupuestos del desarrollo.

 

                La atención de la salud significa el acceso al médico, al medicamento y al sistema sanitario, como garantía de protección de la familia. En la Ciudad de Buenos Aires y después en la nación puse en vigencia el sistema “médicos de cabecera” de modo que cada familia puede tener como antes un médico personal que los asista y oriente. Precio accesible del medicamento que es un bien social, incluso por el uso de genéricos. Programas de vacunación, atención del binomio madre-niño, reducción de la mortalidad infantil, protección de la ancianidad, forman parte de las necesarias politicas sociales. Además, asegurar a la familia un ingreso mínimo, incluso en caso de desocupación,  será el mejor modo de emplear los recursos fiscales. Si es grave el deficit financiero más lo es aun el deficit social. Un país precisa cuidar a su gente que es lo más valioso.

 

                Todos somos iguales ante Dios y ante la ley, y tenemos derecho a una buena atención de la salud. Esto significa también asegurar sobre todo a los niños alimentación básica. La falta de nutrición del niño perjudica su desarrollo intelectual con el consiguiente problema social. El tema del hambre no puede estar ausente de las politicas gubernamentales ni de la preocupación de los empresarios. Destaco la importancia del concepto “Comer es primero” que enmarca el plan del gobierno dominicano.

 

                Confieso que me preocupan las cifras que consulté. Los datos son del 2000 y aunque muestran tendencia favorable es muy alta la tasa de mortalidad infantil que pasó del 53% en 1990 a 41% en 2000 y que para mí es un indicador elocuente del estado de la salud en un país. También es alta la cifra de desnutrición del 26%.

 

                La enfermedad genera más pobreza. Una politica de salud  debe defender a la persona y a la familia, para asegurar el derecho a la vida. Todo país debe cuidar su capital humano. A través de la atención de la salud se reduce la desigualdad.

 

                La lucha contra el narcotráfico, hoy asociado al terrorismo, es un deber patriótico, por el daño irreversible que produce y el perjuicio ocasionado a las jóvenes generaciones. Programas como “Mi Barrio Joven” de la Secretaría de la Juventud son necesarios, igual que el acceso al deporte y a la computadora. En Buenos Aires, para ese fin, habilité centros de utilización gratuita.

 

 

                La educación es la clave del crecimiento de un país. La capacitación de sus recursos humanos es un dato de su economía pero además es un requisito de la libertad y las posibilidades de realizarse cada uno.

 

                Es central  el acceso igualitario a la educación entendido como igualdad de oportunidades. Es injusto que unos tengan mejor educación que otros, lo que crea diferencias a futuro.  Para eso se debe garantizar el acceso al conocimiento y ayudar al maestro en su esforzada misión, cualquiera sea el lugar de la escuela,  la ciudad o  el campo, los grandes centros o sitios alejados.  

 

                Hoy asistimos a un desarrollo extraordinario de las comunicaciones. Es una actividad especialmente dinámica en esta República. La expansión informática ha potenciado el acceso al conocimiento y la relación entre las personas y las instituciones. Mediante su empleo puede lograrse un acceso completo e igualitario a todos los conocimientos que precisa la educación moderna.

 

                Por eso promovi en Argentina el plan Educ.ar que puede ser accedido desde aquí. Tiene un creciente contenido de los conocimientos básicos para los distintos niveles de enseñanza. Cualquiera puede conectarse con él. La crisis de 2001 impidió el paso más fuerte que era la conexión informática de todas las escuelas para lo que estaba ya acordado un crédito del BID. Se dará inexorablemente. Acá pueden hacerlo y utilizar lo ya construído. Dar a cada escuela del país conexión informática para acceder a la mejor información para el maestro y el alumno. Y hacer que todos sean parte de una formidable red de conocimiento.

 

                En poco tiempo el mundo se dividirá más, que entre ricos y pobres, ignorantes o sabios, entre conectados y no conectados. Debemos querer para nuestros niños y jóvenes que pertenezcan a la gran red global del conocimiento y estén comunicados con toda la Tierra.  

 

                Y digo más, debe darse sin demora ese acceso a los mayores, a los ancianos, a quienes serán capaces de encontrar la maravilla del mundo virtual que hasta aquí no conocieron.

 

                Esa es la gran revolución educativa. Lo conversé largamente con el presidente Clinton cuya acción expandió la red en EEUU. Es la clave del futuro. Un notable argentino, el señor Varsatsky, hizo una importante donación para impulsarlo. Hoy existe también en Chile. En mi país, salvo el celo irrefrenable que lleva a algunos a querer destruir lo pasado sólo por no pertenecerles, es una realidad que no podrá destruirse. Si lo hicieran, sería la destrucción de un patrimonio, sujeta a la ley penal. No pasará. Recójase la experiencia  para afirmar que sólo con grandeza se construyen las naciones.

 

                Estoy convencido que además la educación debe transmitir grandes valores. Esto es la formación de la persona. Soy autor p.ej. de la ley argentina de educación para la paz. Educar para la paz y no para la guerra y la violencia. Cuánto más seres haya en el mundo amantes de la paz más certeza habrá de que ella prevalecerá.

 

                La educación no sólo debe impartir información y conocimientos sino también principios, formar al ciudadano responsable, preparar para el desafío de la vida. Es fundamental el que exalta y recoge ACIS, el de la ética, porque es la dimensión moral de las conductas, el comportamiento orientado al bien común, basado en el amor, la tolerancia, la honradez y el patriotismo. La escuela debe impartir la ética como regla de conducta y pauta de la vida.

 

                Los ciudadanos serán mejores cuanto más conozcan y sepan, pero también cuanto mejor sea su comportamiento y su conducta, según la tradición y la historia y el parámetro moral de esta gran sociedad dominicana, que trabaja para crecer con equidad, afirmar su democracia y ser fiel a su historia.

 

 

Saludo y homenaje.

 

                El pueblo dominicano es fiel a esa historia que resume los sueños de Colón descubridor de La Española y las luchas del Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte y la sociedad La Trinitaria para lograr la independencia y fundar la República.

 

                Ese fervor de independencia e identidad, que signó la amistad con los argentinos  al honrarse la dignidad nacional cuando, ocupado el país por la invasión norteamericana,  el presidente Hipólito Irigoyen, fundador de la Unión Cívica Radical,  ordenó a la nave argentina surta en puerto   no saludar al pabellón  invasor  sino sólo a la bandera dominicana! Sólo cuando aquél fue arriado por héroes anónimos  y ondeó en el mástil  la enseña nacional, hicieron sus salvas los cañones de la fragata argentina,  recién entonces saludaron y tronaron  su homenaje a la gran Patria dominicana.         

 

       Saludo a esta tierra generosa y a su noble pueblo evocando a su poetisa Salomé Ureña de Henriquez: “naturaleza te dio al crearte, belleza, genio, fuerza y valor”,  anunciando que “surge a la existencia, al trabajo,  a la paz, la Patria mía”.

 

       Tierra donde llegaron las naves para el encuentro de la civilización nativa y la europea en la conjunción de las razas, y que asistió al nacimiento de la colonización de un nuevo Continente.

 

       Tierra que Juan Pablo Duarte guió a la independencia y la república y que hoy goza de respeto por la capacidad creadora de su pueblo y la vigencia renovada de su democracia.

 

      Quiero agradecer este acto y saludar al noble pueblo dominicano. Esta asociación que me convoca nació para la libertad. Fue como un símbolo, porque surgió después del incendio de la librería del Dr. Salvador Jorge Blanco en el tiempo oscuro del autoritarismo.

 

                El Congreso nacional representa al pueblo soberano.Es la expresión de la voluntad nacional, ámbito de consenso, iniciativa y compromiso. La función se desnaturaliza cuando la facción prevalece sobre el interés nacional, o cuando sufren imposiciones o desconsideración de los otros poderes. La Justicia debe actuar libre de presiones o de influencias como garantía de los derechos de todos. La República significa equilibrio de poderes. Su separación no es división ni enfrentamiento sino distribución independiente de funciones. Todas deben unirse en el fin supremo del interés nacional.

 

          Hay quienes usan la violencia para fines politicos sin importarles el dolor del pueblo o el daño a las instituciones. Repudiemos la violencia como arma politica. Debe asegurarse la democracia basada en la libertad y protegida por la paz. Cuidemos a nuestras familias con acciones concretas de justicia social. La discriminación y la injusticia son también formas de violencia. Por eso es necesario crear las condiciones de una vida digna para todos, el acceso general a los beneficios del desarrollo y la posibilidad de una mejor condición de vida mediante el trabajo, la educación, la atención de la salud y la protección de la familia.

 

                 Afirmen ustedes su orgullo de  dominicanos. En el fortalecimiento de la democracia, basada en el pluralismo y la tolerancia,  están los valores permanentes de la justicia social y la dignidad de la Nación.

 

 

Fernando de la Rúa.                      

 

ACIS, Santiago, RD, 25 noviembre 2004

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